Desde los inicios de mis primeras experiencias profesionales, primero como practicante-estudiante y posteriormente como graduado de una de las universidades de mayor prestigio en América Latina, he pasado el tiempo observando, analizando, entendiendo, aprendiendo y criticando las diferentes idiosincrasias que predominan dentro de las empresas, instituciones, asociaciones y de todo aquello que reúne a un grupo de personas para sacar adelante algún objetivo común.
Desde los inicios de mis primeras experiencias profesionales, primero como practicante-estudiante y posteriormente como graduado de una de las universidades de mayor prestigio en América Latina, he pasado el tiempo observando, analizando, entendiendo, aprendiendo y criticando las diferentes idiosincrasias que predominan dentro de las empresas, instituciones, asociaciones y de todo aquello que reúne a un grupo de personas para sacar adelante algún objetivo común.
Mi formación personal fue llevada en la visión de un emprendedor
quien, como muchísimas personas en este mundo, de la nada logró formar un grupo
de empresas con el precio de aprender el camino con esfuerzos y
sacrificios diarios al mismo tiempo que fue aprendiendo a formar su
familia, trabajo arduamente por 45 años para hoy poder gozar de su retiro y
dejar un legado de enseñanza.
Mi formación profesional básica fue como Ingeniero Mecánico Administrador,
tuve la suerte de iniciar mi vida profesional trabajando para personas que
considero mis mentores laborales quienes, a pesar de mi muy temprana edad
(inicie prácticas profesionales a los 19 años y me gradué de 21 años) e
inexperiencia me dedicaron su tiempo y conocimiento (los dos más grandes
tesoros de un profesional), y formaron mis bases para llevar al día de hoy 20
años de experiencia en temas relacionados a la administración de operaciones en
diversas industrias, tecnologías y países. Me enseñaron no solo a hacer las
cosas sino principalmente a cuestionar su origen, su eficiencia, su productividad
y, especialmente, como se refleja en las finanzas de la empresa. He logrado
certificaciones, diplomados, estudios de postgrado y completado programas de
capacitación importantes, se le llama formación académica profesional
pero hasta ahí es solamente un conjunto de papeles colgados en la
pared pero, sin embargo, lo que hago con los conocimientos
adquiridos, la disciplina formada y sus resultados se llama
experiencia profesional.
Conjugar una formación personal viendo a un empresario crear una empresa y
tener una formación profesional como empleado administrando operaciones es una
combinación que a las empresas peor administradas les cuesta mucho trabajo
entender, los entrevistadores te reciben con la fatigante pregunta
"¿y por qué no estás trabajando con tu familia?" dando un mensaje
oculto que grita "no te conviene entrar aquí", el adjetivo fatigante
viene a que no importa que contestes, no lo van a entender y la
probabilidad de no pasar ese filtro es superior al 95%.
El administrador de operaciones debe ser un pensador radical, capaz de
pensar "fuera de la caja" cuando todo es caos y con una ética tan
alta de seguir todos los procedimientos y metodologías para asegurar resultados
de manera sostenible. Es contradictorio tener capacidad de brincarte los
candados y de seguir las reglas, el empleado común debe seguir estándares y
ser productivo conforme pasan los años pero el administrador de operaciones debe pensar
diferente y su estructura mental es en 3 dimensiones, en escenarios, en un paso
adelante, todo lo anterior junto y agregando un don de gente y de mando únicos.
Esto no te lo enseña ninguna universidad, esto no es algo que se aprende, ¡ se
vive y se pone en práctica !
La actividad principal de toda empresa, ya sea con fines de lucro o
altruistas, tiene como médula espinal la administración de las operaciones
diarias dirigidas por aquel "ente" que lleva en sus hombros las
responsabilidades, decisiones y el ritmo de trabajo. Aquel que es puesto contra
la pared cuando las cosas no salen bien mismo que se sienta en la última fila
del auditorio cuando se reparten los aplausos por el trabajo bien hecho.
Existe mucha literatura que nos habla de metodologías, sistemas,
certificaciones y guías sobre cómo asegurar los resultados operativos y
financieros buscando cubrir el mayor número de variantes, especialmente las más
comunes, pero sabemos que existen dos variantes que rigen por completo el
comportamiento de las demás: El sistema de trabajo interno de cada empresa y el
sello personal de cada administrador de operaciones.
El administrador de operaciones va desde un supervisor de línea, un
coordinador, un jefe de área, un gerente, un director: cualquier persona que en
sus manos este tomar alguna decisión que marque el ritmo y dirección de
operación de alguna actividad y que tenga impacto en los resultados de la
empresa. Capaz de ser líder de otros líderes, responsable por sus acciones
y modesto en sus aciertos.
La vida profesional es un constante aprendizaje y un continuo
crecimiento para aquél que quiere superarse y busca constantemente rebotar
los beneficios en su vida personal. El tema del balance personal-profesional es
infinito, cada quien tiene su propia interpretación del mismo pero aquí
solamente hablaremos del tema profesional y ya es tarea de cada lector ajustar
sus propios balances.
Hace 12 años siendo Gerente de Planta uno de mis mentores me dijo: "El
balance entre vida y trabajo no es un tema de perfección sino de
tiempos", tuve una interpretación en aquel entonces pero me tomo
tiempo y un par de hijos poder entenderlo mejor. Ahora entiendo que se refiere
a que precisamente conforme la vida va pasando, conforme vamos creciendo como
personas y profesionales, vamos encontrando que nuestra interpretación del
balance necesitado va cambiando y nosotros debemos trabajar en sus
respectivos ajustes. Es momento que sigo interpretando de manera diferente sus
palabras. Mi balance de hoy es distinto al de hace 2 años.He trabajado en diversas industrias, he dado consultoría directa e indirecta a muchas empresas, a muchos amigos, he dado desde consejos de sobremesa hasta he creado documentos maestros con soluciones integrales radicales. Estas experiencias me han abierto a un camino de reflexiones profesionales que, a partir de hoy, quisiera compartir con cualquier persona que tiene el auténtico deseo de aprender algo.
Este blog es un compartir desde la posición más profesional y humilde
posible, tengo presente que "todos los caminos llevan a Roma" por lo
que aclaro que estos escritos no implican, de ninguna manera, que mis
comentarios, pensamientos y experiencias sean la verdad única y absoluta, hay
diversos puntos de vista que existen y que se deben respetar. Haciendo hincapié
en lo comentado en un principio, la esencia de cada empresa y cada
administrador de operaciones es único, la combinación de ambos crea un híbrido
rico en experiencias únicas pero siempre se debe tener presente que alimentarse
de otras experiencias y puntos de vista genera perspectivas alternas que pueden
generar un valor agregado que haga la diferencia que buscamos.
Los temas que se tratan son diversos, de los más variados y quizás inspirados
por una frase, alguna situación, alguna experiencia, algún tópico operativo de
moda (que cada año abundan), pero especialmente por las tendencias globalizadas
que enfrentamos que demandan una mejor preparación a los administradores de
operación, los cambios generacionales juegan un papel importante ya que toda
operación es sustentada por personas y el factor humano es el activo más
importante que nos permite lograr los objetivos de nuestras empresas.
Sus críticas y/o comentarios siempre serán muy bien recibidos y me ayudarán
sin duda a seguir creciendo como profesional.
¡Tengan un excelente día!
“¿por qué te esfuerzas tanto en adaptarte si naciste para sobresalir?”

